viernes, 23 de junio de 2017

martes, 20 de junio de 2017

El poder. Objetivo de partidos y militantes, requiere sumar y sumar

El poder necesita para ser conquistado de múltiples individuos; en España, de millones de ciudadanos, impulsando y apoyando un proyecto, -no siempre ni exclusivamente votando, aunque también usando el poder transformador de los votos- normalmente los proyectos colectivos son simbolizados en un equipo, unos individuos, que aquí hemos reducido en exceso hasta personalizarlo en uno solo. Ser el más puro o tener razón, no sirve de mucho, tiene poca utilidad para conquistar el poder y con él, la capacidad de mayores transformaciones sobre millones de seres serán posibles. La necesidad de sumar apoyos colectivos ocurre en todos los niveles sociales y no solo en lugares democráticos, también en dictaduras, o situaciones extraordinarias, guerras… las sociedades necesitarán concentrar el poder colectivo habitualmente disperso; dinero, fuerzas, personas, aliados… que aglutinarán algunos individuos, no necesariamente los de mayor pureza ideológica de cualquier opción, pero sí los de mayor capacidad para conquistar el poder.

Dijo mi colega Jesús en una frase sobre Peces Barba: ‘’El problema de los españoles es que abundan muchos fascistas, franquistas, derechistas, centristas, "apolíticos", tibios, oportunistas, acomodaticios...., y poquitos, poquísimos izquierdistas que superen mínimamente el listón de un aceptable izquierdismo. ’’  Este es el problema fundamental de la política, aquí y en todas partes, y en todas las épocas.

La acción política depende de la fuerza de la colectividad, por mucho que se trate de acciones de individuos, lo político tendrá relevancia solo si fueran sumadas las muchas pequeñas acciones de aquí y allá. Los grandes cambios serán siempre colectivos, vieja idea marxista, que daba valor a los millones de personas influyendo y a las bases materiales que determinaban e interactuaban sobre esos individuos. Fulanito, lo que representa y las posibilidades de expandirlo, surge históricamente en un momento determinado, en un  contexto favorable en donde existen las condiciones que determinan su existencia y proceder, existirán bases materiales que favorecerán su irrupción y una correlación de fuerzas favorable, habrá grupos e intereses de apoyo y aliados con fuerza similar a los contrarios y enemigos.

A la muerte de Franco se agolparon problemas e incertidumbres, se abrieron muchas puertas, incluso algunos pensaron que la revolución era posible, pero eran pocos; las sendas más plausibles, las que apoyaron mayorías ingentes  de personas, las que impulsaron fuerzas económicas e ideológicas, fueron aquellas en las que 'el mundo occidental, Europa' abría sus brazos a una democracia, el camino conducía a la integración en sus estructuras y relaciones comerciales, políticas, militares...

Cuando Felipe González toma el mando en el Partido Socialista, lo hace precisamente apoyándose en no ser el más izquierdista de todos, sino el líder que podría llevar a la meta de gobernar, cuando el PSOE arrasa en 1982, con la figura de Felipe y el equipo de individuos que hay detrás, incluyo a Peces Barba, lo consiguen precisamente apoyándose en vocear que no son los más rojos del lugar, y es logrado por su capacidad de liderazgo que incluye aglutinar apoyos económicos, políticos, organizativos, ideológicos... Hay que contar con amplia capacidad para liderar un proyecto y sumar voluntades que lo hagan posible que permitan ponerlo en marcha, así que no sirve de mucho ser más de izquierdas o más listo o más puro 'en teoría o en abstracto', lo que cuenta es la capacidad de sumar fuerzas. 

Luchar por el poder requiere sumar y sumar. Son tiempo de olvidos de conceptos básicos en la democracia, mucho adanismo y ligereza, propiciado por las redes –todos se imaginan empezar, descubrir el fuego, fácilmente, sin esfuerzos, como si ‘clickear’, o asistir a una manifestación eliminaran el paro o resolvieran el cambio climático, incluso entrar a un banco y salir en cinco minutos lo llaman ocupar una empresa, eso sí, convenientemente publicitados y 'flashseados'-.  A pesar de diferencias notables que enseñan los nuevos gurús, el ser humano no actúa en cuestiones relacionadas con el poder tan distinto a como actuaba cientos de años atrás, o en la Transición; hay muchos rasgos comunes que podemos recordar, aunque se cubran con ropajes modernos en el fondo serán parecidos.

La lucha por organizar la sociedad es una cuestión de correlación de fuerzas; se trata de grupos intentando imponer sus intereses y generalizarlos a los demás que se opondrán, ambos, utilizando los medios a su alcance en cada momento; no serán iguales medios en Europa que en Asia, ni en el siglo XVIII que en el XXI, pero en esencia, hablamos de disputas por cuotas de poder. Hoy la ciudadanía no es más crítica que antaño, en los años 60 o 70, al contrario durante los últimos 15 años se produjo un adormecimiento de pautas de control a pesar de que hoy Internet permite a mayorías de población obtener mayor información y comunicación en menor tiempo, lo cual posibilita interactuar rápidamente.

El liderazgo sin apoyos, antes como ahora, será improbable de mantener, no será líder quien no movilice fuerzas a su favor, quien no sea capaz de generar equipos que aglutinen e ilusionen en pos de un objetivo. Por muy bueno que se crea ser, nada transformará las vidas de la gente sin movilización colectiva, sin sumar fuerzas que entre ellas acepten tener intereses comunes y crean puedan ser defendidos e impulsados por un equipo con posibilidades de imponerse a otras fuerzas. Las opciones individuales supuestamente mejores o más acertadas del estilo, -más de izquierdas que…- valdrán de muy poco, la capacidad política se medirá por la facilidad para sumar voluntades sin las cuales poca actividad colectiva será posible, lo cual explica como personas más preparadas, en teoría, pero incapaces de sumar, fueron apartadas del camino por otras menos preparadas, en teoría. La política no solo, ni principalmente, es cuestión de deseos o ideas geniales, sino de correlación de fuerzas.

En tiempos de la Transición, -sucede igual ahora con actuales líderes-, se podían encontrar muchas personas más de izquierdas que Felipe, ideológicamente puros, etc., la cuestión es que no fueron elegidas en ninguna de las instancias políticas, ni por supuesto  en la elección última de la ciudadanía a la papeleta con las siglas del partido, ello suscita preguntas ¿Por qué no fueron/son elegidos en sus partidos, en sus entornos, en sus agrupaciones? ¿Los individuos por ser más izquierdistas, son más válidos, reportan mayor utilidad a la gente? O por el contrario son floreros de mesa camilla que no sabe dónde colocar la sociedad, las supuestas ideas mejores ¿dónde fueron confrontadas que pudieran demostrar su eficacia en la realidad?, ¿de qué sirven las maravillosas ideas en un país como España, si no las defienden millones de personas?

Un recuerdo anecdótico de aquellos tiempos de la Transición puede ilustrar las diferencias entre utopía y realidad, deseos y concreción. En Octubre, -Comités Obreros, PLO- teníamos una política llamada ‘apoyo a fábricas en lucha’, que durante años desarrolló acciones, métodos, organización, etc.  Consistía en apoyar luchas obreras en fábricas, talleres, bancos,… Si había un despido contactábamos y montábamos variados tipos de acciones para su readmisión, apoyados en nuestro excelente despacho legal y en todo tipo de acciones callejeras a la puerta de la empresa, recabando contribuciones y apoyos, armábamos buenos escándalos, etc. Logramos bastantes éxitos, en cuanto a readmisión de despedidos, suspensión de sanciones, mayores indemnizaciones… pero en general no lográbamos sumar a nuestras filas a los individuos afectados, que seguían afiliados a CCOO y UGT, PCE y PSOE; aún cuando no les hubieran prestado apoyos en su lucha.

Para aquellos individuos éramos demasiado de izquierdas, no querían integrarse y participar de esos objetivos e ilusiones, así que una vez logrado su particular objetivo, regresaban a su lugar. Estábamos muy cerca de sus intereses inmediatos y se aprovechaban de nosotros para mejorarlos, pero quedábamos bastante alejados de sus intereses globales, de su cosmovisión de la vida, de sus sueños e ideales sobre una sociedad futura. 

Una vez instalados en la vida diaria los problemas tienen otra dimensión, la mirada cambia la percepción en situaciones críticas, por ejemplo la corrupción española no fue percibida como problema hasta sufrir fuerte y continuadamente los efectos de crisis y paro, estallando en las encuestas tras el Gobierno del PP, pero sabemos que se fraguó y extendió muchos años antes, incluso recordamos corruptos arropados por masas de gentes gritando a su favor en las puertas de juzgados y calles, o vueltos a elegir en unas elecciones. 

PD. El texto que han leído lo escribí hace años, pero creo que sigue encajando en la realidad actual, la celebración de las primeras elecciones del 15-J de 1977 y el Congreso del PSOE. En ambos casos se cruzan sueños utópicos con realidades sociales, que siempre son las que se imponen. Las decisiones de un partido, de un gobierno, no podrán ser tomadas en contra de las mayorías sociales durante largo tiempo, si la gente quiere de verdad una cosa, marcará la tendencia hacia ella. Es absurdo creer que la gente vota lo contrario de lo que quiere, engañada o traicionada. Mas bien seremos nosotros los engañados. Y claro, hay gente pa todo, usted es la muestra, ahora la cuestión es si esa utopía que le gusta a usted tiene el apoyo de inmensas mayorías. Abrumadoras mayorías de españoles eligieron esta democracia y no otras opciones.


25 AÑOS DESPUÉS Estudio del CIS nº 2.401.Diciembre 2000

El estudio nº 2.401 del CIS, ’25 años después’, realizado en diciembre del año 2000, recogía los siguientes datos sobre la sociedad española:

A la pregunta sobre si había cambiado la sociedad española, un 94% sumaban las respuestas de mucho y bastante. De ellos un 86% sumaban los que decían que bastante o muy positivamente.

Un 86% manifestaban sentir motivo de orgullo por cómo se realizó la Transición.

En el matrimonio y familia se han producido muchos cambios, afirmaban un 82,6%.

Un 79% de los encuestados creían que el mundo actual era mejor que el de sus padres.

La democracia siempre es preferible a cualquier otra forma de gobierno, lo aprueba el 85,4%. Siendo un 74,5% los que se sienten con la democracia muy o bastante satisfechos.

viernes, 16 de junio de 2017

Después de las elecciones del 15-j 1977

Las elecciones de 1977 fueron muy importantes y marcaron un punto de inflexión en los sueños y utopías, para la izquierda radical suponen una derrota que abrió el camino a la sociedad democrática tal como la conocimos. Sobre repercusiones y resultados de las elecciones del 15 de junio de 1977, pueden ver dos apartados de mi trabajo global 'Militancia revolucionaria. Éramos muy pocos', a continuación tienen uno de ellos, el otro lo publiqué hace poco 'Izquierda radical. Variaciones en la militancia 1965-1982'.

Subjetivismo en las cifras, apoyo para sustentar postulados políticos previos

La expresión ‘Franco murió en la cama’’ designa una larga dictadura que no fue derribada, lo cual supone, además de la dureza extrema de su represión, que aquella sociedad se sustentaba en millones de españoles nacional-católicos, franquistas sociológicos, en superior número y mayor fuerza que quienes pretendían acabar con el Régimen. La existencia de aquella amplia base social pudo comprobarse después,  millones de españoles eligieron políticas y alternativas concretas decantados por opciones derechistas, nacionalistas y centristas, y dentro de las izquierdas preferían las opciones socialdemócratas y reformadoras, marginando a los anticapitalistas y radicales.

Así, la lucha diaria fue titánica, requería de impulsos que algunos suponían aumentarían inflando cifras de movilizados en acciones, aumentando el número de seguidores que reafirmaran las fuerzas, el subjetivismo era herramienta para sustentar postulados políticos que las cifras demostraban seguían mucha gente. Era una manera de animar y fortalecer en la unidad de esa línea política defendida por el partido, máxime cuando buena parte de la militancia no había entrado en las organizaciones por convencimiento y selección mediante contraste de opciones políticas diversas, era el azar quien guiaba la incorporación a ese partido concreto, por un compañero que caía bien, por la pareja, por amiguetes del barrio o la facultad...

Las revistas partidistas daban altas cifras de participación en las acciones, pero los que estábamos allí sabíamos que, por ejemplo, no eran necesarios varios miles para traer en jaque a la poli durante dos horas en unas calles, un centenar de individuos pueden hacerlo tras un salto bien organizado. Si varios miles no consiguen formar una cabecera de manifestación en una calle, quizás fueran cientos. Si a una convocatoria de apoyo electoral acuden cientos, no cuadra aceptar militancia de miles. Si el PCE y CCOO frenaban habitualmente las luchas, mal encaja aceptar que fuera mayor militancia la de los impulsores de esas luchas. Miles de militantes atribuidos a las acciones de extrema izquierda no cuadran con asistencia de cientos en la manifestación del 1º de Mayo.  Por supuesto movilizaciones vecinales, obreras y estudiantiles de miles de individuos fueron habituales, compatible con que no fueran dirigidas por uno u otro partido, aunque hubiera presencia de algunos militantes de múltiples siglas dentro de esos colectivos; la autonomía de muchas movilizaciones fue habitual, tanto como la auto-adjudicación de todo cuanto se movía en la propaganda partidista radical.

Recordemos los datos de las Elecciones 1977, en Madrid, a través de la revista Manifiesto nº 31 de Octubre-Unión ML[1].

Candidatura de los Trabajadores de Madrid. (ORT)………. 14.781
Frente Democrático de Izquierdas (PT). ……………………… 12.694
Candidatura Unidad Popular (MC, MS, PCT)………………….. 5.078
Frente por la Unidad de los Trabajadores (LCR, OIC, AC)… 3.001
Los resultados en Madrid con una población trabajadora que oscila alrededor de 1 millón dan idea clara de la influencia política….

ORT habla en Madrid  de 40.000 militantes en el Sindicato Unitario… días antes llamaba a la Huelga General por su legalización.

El PT en Sevilla hablaba de miles de campesinos, obreros, intelectuales, amas de casa etc. que iban a los mítines de García Castro. Esos miles eran en cada pueblo naturalmente… El resultado electoral en Sevilla provincia fue FDI, 18.000 votos….

En Madrid obtuvo 12.694 votos. Cuando realizaron la fiesta de San Blas (Madrid) hablaban de 80.000 personas que habían participado ¿Donde están?



[1] Revista ‘Manifiesto nº 31 de julio 1977, ‘Análisis político de las elecciones’. http://octubre-ucco.blogspot.com.es/p/1977-elecciones-generales.html

martes, 13 de junio de 2017

Catalanes: Los unos y los otros.

‘Los catalanes quieren esto y lo otro’… el independentismo habla en nombre de los catalanes arrogándose la representación de todos ellos, pero nunca, nunca, los catalanes, tuvieron una única posición. El pueblo catalán históricamente ha sido diverso, sus apetencias y objetivos fueron diversos, sus ilusiones y sueños no fueron únicos, homogéneos.

La realidad de su diversidad es olvidada, u ocultada, por quienes forjan los apoyos al referéndum de secesión, sean los independentistas o los izquierdistas que apoyan la autodeterminación, como si Cataluña fuera una colonia tercermundista sin derechos que tratara de autodeterminarse de la metrópoli española.

Nunca el pueblo catalán, ningún pueblo, ha tenido una obsesión que pudiera plasmarse en una única representación. El problema es que los secesionistas se han apropiado del concepto pueblo catalán intentando convencer a todo oyente de que ellos, los independentistas, representaban única y totalmente a los catalanes.

La realidad es muy distinta, la historia de Cataluña está plagada de enfrentamientos internos entre grupos de catalanes que tuvieron posturas muy diferentes ante los grandes acontecimientos,  fueran éstos sus luchas contra franceses, árabes, o la conquista del Mediterráneo, la guerra de sucesión de 1714, la guerra civil en 1936, el bando golpista/fascista recibió mucho dinero catalán, después, durante 40 años, muchos apellidos tradicionales catalanes fueron franquistas acérrimos... o la actual lucha por la secesión. Borraron la mitad de su propia historia y con ello han conformado un nuevo relato de sueños independentistas que necesita de un único pueblo catalán, unido, homogéneo, que lucha contra los enemigos externos.

‘’El pasado de largo recorrido ha servido, está sirviendo, para fabricar derechos históricos, reivindicadores de identidades primigenias que se contraponen a la memoria del Estado común. El monopolio de la historia larga, de la tradición, investida ahora de ropaje de modernidad, lo tienen los nacionalismos sin Estado. Los viejos mitos no inventados en la España franquista, pero sí difundidos y propalados en el marco del franquismo, desde la unidad nacional de los Reyes Católicos a la épica imperial pasando por la galería de héroes de aquel Gran Relato, han sido tan fustigados que hoy se esconden en la trastienda de las sacristías, mientras que en los altares autonómicos florecen, inasequibles al desaliento, los numerosos mitos que integran el imaginario épico y lírico de los nacionalismos al uso’’
Ricardo García Cárcel ‘La herencia del pasado. Las memorias históricas de España’. Galaxia Gutenberg.

Durante el siglo XV la Península es un hervidero de guerras civiles, rebeliones, movimientos subversivos, corrimientos de alianzas… nuevos equilibrios de poder tratan de asentarse, campesinos y clase urbanas, señores y burgueses, patricios y nobles, remensas y artesanos, nobles y monarcas, campo y urbes… las clases altas en disputa sumaban a las bajas a sus apoyos. En otro lugar se relata el levantamiento de los payeses de remensa en 1462 contra Juan II de Aragón, padre de Fernando el Católico en una de esas revoluciones producto de contradicciones citadas, formando tropas en ambos bandos. Ahora interesa destacar que estos acontecimientos configuran la llegada de un poder central, de Isabel y Fernando, las necesidades sociales exigen eliminar barreras locales, las burguesías financieras, comerciales y artesanas emergentes empujan para ampliar la masa crítica de pueblos y territorios dotados de normas y criterios comunes.

Escribe Jaime Vicens Vives en ‘Aproximación a la Historia de España’: ‘Al socaire de esta subversión social se plantea el problema de la organización de los pueblos peninsulares. Entre unos y otros se anudaron entonces tantas relaciones que era imposible su subsistencia en la forma política consagrada en el siglo XII. Magnates castellanos y aragoneses cruzan la frontera y se instalan en el corazón de los problemas políticos de los vecinos; buques vizcaínos y andaluces constituyen el equipo ligero de la navegación catalana y mallorquina en este período; y ante las arremetidas de Luis XI en el Rosellón en 1473 son los barceloneses los primeros que se ilusionan con las lanzas castellanas que su príncipe heredero podrá traer de Segovia. La monarquía del Renacimiento se está gestando en la Península, gestándose con signo castellano…por el simple empirismo de su demografía en auge, y la libertad de acción que reivindica su realeza, y de los recursos que, a pesar de la contracción, continúan proporcionándole los rebaños de la Mesta’

Siendo monarca aragonés, Juan II, -padre de Fernando el Católico- se producen agitaciones campesinas en Catalunya que se traducirán en guerra civil en 1462, durante diez años; nuevas crisis estallan en 1484, estas resueltas por el rey Fernando con la Sentencia arbitral de Guadalupe en 1486, en la que  concede al campesinado el derecho de usufructo, conservando los señores el derecho jurisdiccional. En la guerra civil de 1462  los agudos contrastes entre sectores aristocráticos y populares estallan, se amotinan los payeses de remensa –los payeses representan la cuarta parte de la población catalana-, que se unen a populachos y menesterosos de las ciudades, que comanda el rey aragonés Juan II, con apoyo de tropas francesas a cambio del Rosellón y la Cerdeña. En el otro bando se encuentran las fuerzas pactistas, es decir los sectores sociales dominantes, los grandes señores de la tierra y el patriciado urbano y dirigentes de la Iglesia… la oligarquía tanto rural como urbana representada por la Diputación del General,  ‘Historia de España, Julio Valdeón’. – Generalitat creada en 1359, deriva de las juntas que se reunían tras la clausura de las cortes catalanas para controlar el cumplimiento de lo acordado en el terreno fiscal, con el paso del tiempo extenderá atribuciones y acumulará mayor poder, identificada con los sectores más poderosos de Cataluña. En 1412 surge una institución similar en Aragón y en 1419 en Valencia-.

Los desastres causados por la crisis del S XIV se corrigen en la Corona de Aragón en la siguiente centuria, a excepción de Cataluña. En el terreno demográfico subió la población en Aragón, Valencia y Mallorca. Cataluña al contrario perdió entre 1378/1479 alrededor de 1/4 de efectivos demográficos. Cobra empuje el mundo agrario valenciano, mientras el agrario catalán y mallorquín retrocede. La Cataluña textil y comercial experimenta un grave retroceso, mientras Valencia es protagonista de un brillante ascenso en: textil, cerámica, curtidos, muebles, comercio. Entre 1455/1470 no arribó al puerto de Barcelona ningún barco genovés vía Flandes. Y que entre 1465/1469 no salió del puerto barcelonés ningún navío en dirección a Levante, mientras se produce un espectacular auge del puerto de Valencia… Al mismo tiempo en Cataluña quiebra la Taula de Canvi y viven un autentico desorden monetario. En el reino de Aragón se hallaba en clara expansión el comercio durante el S XV. La Corona de Aragón, estaba compuesta entonces por los reinos peninsulares de Aragón, Cataluña y Valencia y de los ultra marem, Mallorca, Cerdeña y Sicilia a los que suma posteriormente Nápoles, cada uno de ellos conservaba su identidad, pero al mismo tiempo existía una soberanía única sobre el conjunto, una pluralidad en la base y fuerte unidad en la cúspide. Las facultades de la corona fueron en auge en la etapa final de la Edad Media.

lunes, 12 de junio de 2017

Guardiola: te has pasado

Una de las cosas que me alejan de los secesionistas son sus mentiras e insultos al conjunto de los españoles, molesta mucho más que sus emociones. De hecho los sentimientos nacionalistas eran aceptables y compatibles con el conjunto de catalanes y españoles hace diez años, se van haciendo insoportables cuando aquellos que se apoyaban en los sentimientos elaboran un discurso plagado de mentiras, y apoyado por los poderes catalanes, fueran políticos, económicos, mediáticos, deportivos… deciden como objetivo la secesión. Su dinero para ellos.

Sumar una mayoría implicaba convencer a muchos individuos, y había prisa para aprovechar la ventana de oportunidad que brindaba la crisis y la pobreza política del PP. Así que lo mejor era lanzar constantes mensajes falsos sobre la historia, sobre la explotación y el robo al que eran sometidos los catalanes, sobre su faltas de libertades, etc. para aprovechando la crisis sumar adeptos a una opción secesionista, que resolvería todos los problemas del mundo. Al cabo era muy sencillo, ante un gobierno dormilón como son los de Rajoy, que nunca dio respuestas a nada, la campaña de agitación y propaganda fue mostrando su eficacia y sumando adeptos.

Tampoco fue tan raro doblar el apoyo secesionista en 10 años, sobre todo teniendo en cuenta los pocos argumentos y relatos alternativos que pudieran leerse y/o escucharse, -en Cataluña el miedo a expresarse contra los poderes establecidos catalanes es real-. A la crisis española, sumen la crisis mundial, fundamentalmente en Occidente y miren los casos Brexit, Trump y populismos europeos, en ellos encontrarán muchas respuestas al auge independentista. La creencia de que unidades sociales más pequeñas dejan abierta la ilusión de ser protagonista en un mundo global, la búsqueda del refugio en la tribu ante las amenazas de lo desconocido, lo incomprendido y lo externo, es la vieja creencia de que bajo la sábana el coco no nos hará nada. Los sueños irreales de que los problemas del mundo moderno los solucionará la independencia, los gobernantes catalanes.

Juegan a movilizar sentimientos y arrinconar razonamientos, para sumar a una decisión irreversible que nadie sabe donde lleva, apoyada en el cansancio, en el ¡estamos hartos! Lo vemos en otras partes, para luchar contra la élite se elige un súper-elitista loco, para acabar con la pobreza, eligen a un multimillonario que nunca apoyó nada fuera de su bolsillo… Para evitar que les robe España, sin demostrar, apoyan como mandatarios a las selectas familias catalanas que les roban, demostrado judicialmente.

Desde que comenzó el proceso, el argumentario manejado por sus figuras emblemáticas, por sus tropas militantes y simpatizantes ha sido insufrible, han modificado libros de historia, mapas, cifras, han reinterpretado hechos exclusivamente en clave independentista, han  ocupado todo el terreno tele mediático y se han aprovechando de las poquísimas opiniones gubernamentales españolas, ninguna respuesta del resto de instituciones oficiales, y pocas respuestas de la sociedad civil.

Su empecinado libreto en boca de Guardiola insiste en que yo, mi  madre, mis primos, hijos, nietas, amigos, compañeras de curre, vecinas, etc. les robamos y les perseguimos. Guardiola afirma solemnemente que ustedes y yo, y les encarcelamos ¡!!!, porque verán ustedes, el Estado español, España, somos todos. Sí, incluso ellos, si no se sintieran españoles ¿por qué tanto interés en independizarse, en separarse?

Los poderes en Cataluña están concentrados en unas pocas familias catalanas tradicionales que funcionan como reyezuelos absolutos, gobiernan, controlan el Parlament y todas las instituciones y asociaciones esas, familias deciden todo y han logrado hacer aparecer como enemigos a todos aquellos que no los sigan. Cualquier persona que no sea independentista, será considerado enemigo del pueblo y el pueblo solo será considerado esa parte que aprueba y apoya la independencia.

El problema para creer a Guardiola, es que yo no veo presos catalanes en las cárceles, ni veo que las riquezas catalanas estén en manos de los extremeños o los andaluces, al contrario, veo que Cataluña es uno de los territorios más ricos de Europa, con una alta renta per cápita de sus habitantes, lo cual se da de narices con el España les roba. Cada día escucho argumentos racistas en boca de los secesionistas, siempre fueron así, el rastro de opiniones de Marta Ferrusola, o ERC, puede seguirse fácilmente, ahora ha salido a la calle y desde cualquier esquina llueven los insultos xenófobos. Pregunten a esos líderes de CCOO que ¡repartiendo propaganda secesionista¡ desde una esquina les imprecaron a modo insulto de españolistas, empujándoles para que abandonaran el territorio.

PD. Según declaraciones de Guardiola, Qatar es un estado con libertades, sin problemas de seguridad y España un estado autoritario. Guardiola fue embajador de Qatar para impulsar su mundial, y detractor de España por lo que pide ayuda a la comunidad internacional. Pero ¿esto es serio? o es simplemente un trazo del independentismo.


viernes, 9 de junio de 2017

Ay, Ay, Ay, Secesión catalana. Victimismo.

‘’Victimismo y narcisismo son los dos rasgos del nosotros intacto que las clases políticas y sus aduladores y sirvientes intelectuales han levantado en cada comunidad, proscribiendo o dejando al margen no solo cualquier referencia favorable al marco político común sino cualquier noción adulta de ciudadanía. El lugar de nacimiento no es un hecho accidental, sino una marca del destino y un motivo de orgullo. Sin hacer más esfuerzo que el de ser de donde eres ya posees el privilegio de un origen único, que por un lado te ofrece la confortable posibilidad de contarte entre los perseguido, las víctimas y los héroes sin necesidad de padecer personalmente ningún sufrimiento.

Lo que te falta es porque te lo han quitado ellos, los opresores extranjeros; de lo que va mal son ellos los que tienen la culpa. Ellos quemaban herejes, invadían América, exterminaban a los indios, expoliaban aquellas tierras igual que han expoliado la tuya, eran xenófobos, eran sexistas, practicaban el tráfico de esclavos, carecían de conciencia ecológica, no se cambiaban de ropa interior. Mientras tanto tu pueblo que ha amado siempre la paz pero que no ha dudado en levantarse en armas cuando se lo agredía, que ha recibido siempre cordialmente al forastero pero nunca ha perdido ni dejado que se diluyera su idiosincrasia, ha hablado la lengua más antigua del mundo ha creado las rutas comerciales más civilizadas y prósperas por todo el Mediterráneo, ha pintado las cuevas de Altamira…

Antonio Muñoz Molina ‘Todo lo que era sólido’. Seix Barral. ’’


Los acontecimientos históricos descritos abren la puerta a uno de los rasgos catalanes, el victimismo, que se instalará en el imaginario colectivo y tiene relación con sentirse dañado por agentes externos. En el devenir histórico se consideran víctimas de decisiones políticas tomadas por otro estado que a ellos les afectaba negativamente, y al resto de forma positiva, se sienten víctimas por los desgarros que provocan los cambios históricos, creen que ellos no los propiciaron y a nadie más afectaron tan negativamente. El victimismo camina de la mano con echar las culpas a los otros de todos los males, generalmente los otros, serán los españoles en general, yo mismo, usted y su prima, serán culpables de que hayan perdido un pasado glorioso, no importa que esas glorias solo las disfrutaran los poderosos y no todo el pueblo. Tampoco debería ser necesario recordar que yo no estaba allí, ni usted ni su prima, ninguno de los españoles actuales eran quienes en 1714 sitiaron e incendiaron Barcelona, ni siquiera debería ser tristemente gracioso que hoy, usted, su prima, y yo, seamos considerados los expoliadores de Cataluña,…

Los catalanes desde entonces se considerarán víctimas constantes de afrentas y malos tratos… por parte mía, de usted y su prima, los niños catalanes han aprendido estas cosas, hoy acusan a los españoles de robarles. De poco servirán aquellas quejas de los monarcas de la Casa de Austria sobre la pobre contribución catalana a la Monarquía Hispánica del XVI y XVII, que se sustentaba fundamentalmente en la contribución castellana. O las cifras y estadísticas referidas al final el franquismo que mostrarán una Cataluña enriquecida en contraste con regiones pobres, o las cifras más recientes, de la democracia con el Estado de las autonomías desplegado, donde aparece creciendo en relación a España y Europa.

Mirar hacia el interior es peligroso, podrían descubrir que ellos tienen sus propias responsabilidades en cuanto les sucede. Como en los sucesos de 1714, que dan pie a la fiesta nacional catalana, durante aquella Guerra de Sucesión se producen en Catalunya  constantes cambios en los partidarios de una u otra alianza, lo cual evidencia un pueblo partido por intereses y sentimientos diferenciados suficientemente fuertes como para luchar contra sus convecinos, resultando que en unos momentos tienen mayor fuerza los borbónicos que los austriascistas, y al momento siguiente sucede lo contrario. Hasta que una vez ocurrida la derrota, comerciantes, propietarios de tierras, mandatarios militares, religiosos y políticos de ambos bandos, comiencen a hacer negocios juntos; los potentados, que apoyaran a uno u otro bando pasan a colaborar entre sí. 

Allí se documenta un período de fuerte desencanto entre los catalanes, eso sí, adjudicando la culpa de sus males a los españoles. La cuestión es que el victimismo y culpar al otro, siendo cierto que es un rasgo catalán, al reflexionar se visualizan aspectos similares en el conjunto de los españoles. La Leyenda Negra durante muchos años y será la causa de nuestros desastres, los franquistas culparán a los extranjeros del hambre, la miseria y la represión, son agresiones externas, contubernios, campañas comunistas, envidias de las democracias,… la responsabilidad de los males patrios será siempre de los otros, de los rojos; entiendan que para media España, los españoles serán exclusivamente los nacional-católicos. Los rasgos anteriores se aprecian ahora en el PP, los culpables de los desastres de España son los socialistas y la herencia que dejaron…incluida la separación de Cataluña.

(Fragmentos del libro Catalunya.Camino a la secesión)
PD. Todos tienen responsabilidades, pero es el govern de la Generalitat quien organiza y anuncia un golpe de estado.

martes, 6 de junio de 2017

Religión y política. Generar moral y capacidad de arrastre.

Altos números y proclamar victorias, pretendían generar moral. Izquierda radical y militancia 1965-1982

Todos los partidos y todas las naciones, así como todas las religiones, saben que los sentimientos compartidos son una fuerza de unidad,… La cooperación, la espiritualidad e incluso el amor podrían añadirse a los ‘patriotismo, fidelidad, obediencia, coraje y compasión’ darwinianos como componentes del pegamento social, pero resulta difícil identificarlos. Steve Jones[1].

Cooperación, espiritualidad, amor, patriotismo, fidelidad, obediencia, coraje… son términos ampliamente utilizados dentro del movimiento obrero y las revoluciones. Puede ampliarse el significado de algunos términos religiosos a significados políticos: iglesia, partido, religión, comunismo, sacerdotes, nomenclatura, clero, élite política, etc. Muchos comportamientos religiosos se identifican con prácticas políticas y a la inversa, ambos contienen poderosos agentes de unión y exclusión, la militancia radical utilizaba de estos componentes, soportados por la utopía. Cuando  ésta desapareció, el edificio del compromiso militante se derrumbó.

Ambos terrenos de intervención humana, política y religión, quieren edificar un mundo sustitutivo del existente, construir una interpretación particular de la vida con principios ilusionantes y aterradores; ambas militancias requieren actividad social, exigirán proselitismo, agitación y propaganda sometidos a reglas y normas de organización grupal; ambas promueven la certeza en sus principios doctrinales y en su paraíso hasta el enfrentamiento con otras doctrinas que siempre serán falsas; una escisión construirá su identidad no solo a favor de un nuevo paraíso y generando otras normas de comportamiento y organización, además fomentará el odio hacia los otros, -toda identidad se construye con elementos pro y contra-; en ambos casos fomenta la fe en las propias teorías y sus intérpretes, fomenta la adoración a sus obispos, a la élite ejecutiva, acompañada del desprecio a cualquier otra élite.

Ambos, el partido y la secta, consideran ser los únicos fieles interpretes de textos sagrados en los que se apoyan, tienen toda la razón; sus integrantes, sus líderes se comportan como elegidos por el destino, dotados de superior calidad al resto de mortales los permite definir nítidamente la finalidad, el paraíso hacia el que caminar y los enemigos a destruir; ambos determinarán los fines a lo que todo queda subordinado, todo es permitido al ir encaminado a lograr el objetivo; las estructuras del grupo premiarán al obediente, asimilarán a quienes defiendan el discurso interno y reprimirán y expulsarán a quienes no se sometan… Los números aquí serán importantes.

Las cifras son terreno resbaladizo susceptible de herir, atentarán contra postulados sustentados en ideas tales como las siguientes: ‘’el pueblo haría caer la dictadura; la inmensa mayoría de los españoles en un lado se enfrentaba a la camarilla del Pardo; La gente, todos contra la oligarquía financiera y terrateniente; Los españoles quieren una revolución y están en puertas; no se llegó a ella porque unos pocos, traicionaron a la mayoría revolucionaria del pueblo…’’

Aquella ensoñación escondía la realidad. Éramos muy pocos militantes en la izquierda radical y la inmensa mayoría de españoles no quería revoluciones. Si bien las movilizaciones en el tardo franquismo fueron muy fuertes, lo fueron fundamentalmente por mejorar las condiciones de vida y para defenderse de las agresiones de la patronal y el Estado, despidos, sanciones, topes salariales, inflación, paro… era evidente que la gente no apoyaba las opciones políticas que pretendieran una revolución, un Nuevo Mundo Socialista.

Grandes mayorías de población eligieron una sociedad parecida a la francesa, con mejores de condiciones de vida, más libertades y derechos, formas sociales democráticas europeas eran el objetivo deseado por la inmensa mayoría; la realidad mostraba insistentemente que quienes se incorporaban a la lucha rechazaban sumarse a las opciones de la izquierda radical, en muchas ocasiones identificadas como sectas, buscaban mayor comodidad en la cercanía del revisionismo, o incluso abandonándolo para acercarse a los reformadores, menos exigentes y más laxos en su militancia y con mayor proximidad al objetivo de libertades individuales democrático occidentales.

Esta realidad era apreciada por todas las fuerzas políticas, incluidos los grupos de extrema izquierda, de hecho, supuestamente para lograr mayor inserción entre las masas, muchos de los partidos situados en la izquierda radical, hacia 1977 comenzaron a reflejar en sus publicaciones objetivos concretos bastante distanciados de sus ideas y proclamas originales revolucionarias aceptando y potenciando la legalidad democrático burguesa que se iba configurando.



[1]  Jones, Steve, ‘Ciencia y creencia. La promesa de la serpiente.’. Turner. 2015’’

viernes, 2 de junio de 2017

Existían diferentes niveles de compromiso. Izquierda radical 1965-1982

Existen diferentes niveles de compromiso militante

‘’Militancia que significa una dedicación mayor a la Organización, interviniendo sobre la contradicción entre la vida privada y la vida política, entre el trabajo profesional y el trabajo político, y poniendo la política por delante en todos los aspectos del entorno que nos rodea. La militancia es también una mayor profesionalización, una lucha constante contra los métodos artesanales, contra los errores de aficionados en los terrenos de la seguridad, del funcionamiento orgánico y de la práctica organizada. ’’ ‘1974. Sobre la trayectoria de la Organización. Octubre’. [1]

Un motivo de diversidad en los datos se produce cuando las cifras de militancia cuantifican realidades diferentes. ¿A quienes nos referimos cuando utilizamos el concepto de militante? Hay cuadros militantes en la mayoría de los partidos con similares grados de compromiso, sus vidas giran en torno al partido y su utopía, pero éstos se encuentran acompañados de otros muchos individuos con niveles distintos de compromiso. Un militante revolucionario, deberíamos entenderlo como quien se mantenía establemente activo y sometido a disciplina orgánica durante años, desarrollando proyectos políticos, dedicado a organizar y movilizar a otras personas, participando en acciones de agitación y propaganda, contribuyendo económicamente, dedicando esfuerzos al estudio y formación, disponible para la organización en todo momento.

En el párrafo de arriba tomado de un documento de 1974 del grupo marxista leninista, Octubre, -posteriormente llamado Unión ML, luego UCCO- podemos ver el criterio de compromiso y exigencia que entrelazaba vida política y vida privada en la que intervenía aquella organización en la que se militaba; esas ideas sobre el compromiso militante eran comunes en muchos sectores de la izquierda radical., lo cual reducía bastante el número de militantes que aceptaban tal grado de intervención orgánica sobre sus vidas. A finales de los setenta ese criterio con fuerte sentido dirigista sobre la militancia se va descomponiendo con los aires de la democracia y el impulso de las libertades individuales, e influye en los traspasos de militancia desde la radicalidad hacia socialismo, ecologismo, etc.

‘La actividad política anti-franquista era clandestina y solo llegaba a una pequeña parte de la población’, escriben Fullá y Puig. ‘Clases sociales y partidos políticos en la transición española a la monarquía parlamentaria’. Ferrán Fullá y Antonio Puig. Rebelión.

En los setenta, supongamos un partido que pudiera movilizar en torno suyo, a 3.000 activistas, incluso con cierta estabilidad, -cercanos, afiliados, colaboradores…-, eso podían lograrlo 500 cuadros militantes, organizados establemente, la tendencia será contar por encima la totalidad. La huelga en una fábrica durante semanas, requería compromiso y organización: movilizados miles de obreros, en asambleas formaban grupos de agitación, apoyo económico, seguridad, información a mass media, de relaciones…, decenas de obreros formaban comités, no coincidentes con los sindicados, -en ocasiones se rompían carnets de CCOO y UGT por frenar la lucha-, los niveles de dureza, organización y compromiso podían ser altísimos. Pero, ¿Cuánto duraba esa organización y compromiso?… En la fábrica podían trabajar inicialmente apenas una veintena de militantes de diversos partidos de extrema izquierda ¿Quiénes y cuantos sumaban cifras como si se tratara de su exclusiva influencia en revistas e informes?

A los pocos meses de terminar la lucha, los militantes de extrema izquierda que inicialmente trabajaban allí seguían siendo los mismos. Esta es una constante de las luchas de los setenta, en fábricas grandes o empresas pequeñas, bancos o textil, comercio o metal, grandes movilizaciones por las necesidades inmediatas. Luchar contra un despido, ponía en marcha un abanico de formas de lucha, legales e ilegales, en muchas ocasiones se ganaba, pero los readmitidos no se incorporaban a la radicalidad, quizás te acompañaban unos meses, dejando de relacionarse al poco tiempo, después se afiliaban a CCOO, que no aparecieron para lograr su readmisión.  CCOO en 1978 tiene  1.824.000 afiliados, cayó a 390.000, poco después en 1981.

Se podía ser agitador, de palabra y comportamiento vital, repartir panfletos, revistas, realizar pintadas, pegar carteles, en la calle, o también en el trabajo, participar en saltos, -cortar las calles y agitar-, o posteriormente acudir invitado a la manifestación del 1º de mayo. No era lo mismo asistir a una charla, o varias, que acudir a encierros o guardas en las puertas de fábricas durante ocupaciones, participar en las acciones de solidaridad a fábricas en lucha podía hacerse vendiendo cosas para lograr apoyo económico y difundiendo sus luchas con hojas y revistas o realizando asambleas y reuniones. No era igual hacerlo un día, o de vez en cuando, que durante años. Muchas cifras facilitadas para cuantificar no distinguen al militante que tuviera estabilidad organizativa, sometido a disciplina, del activista ocasional.

Mucha gente luchaba sin que su nivel pudiera considerarse de cuadro militante, colaboraba sin acudir a acciones de calle, o prestaba casas para reunirse, o guardar materiales y personas, contribuía económicamente, algo vital para funcionar… Unos pintaban en sus casas carteles o gráficos para propaganda y agitación, otros creaban objetos susceptibles de venta, algunos transportaban o compraban materiales necesarios, otros vendían prendas, manualidades, libros…

Organizar implicaba asignar tareas, todas importantes, el cuadro militante sumaba gente a la causa, un cuadro tendría a su alrededor un nutrido grupo de colaboradores, además de  militantes y activistas con distintos niveles de organización y compromiso. Contar diez o veinte, puede entenderse, diferenciando niveles, seguro que considerar  militantes revolucionarios la cifra mayor llevará a profundos errores de análisis. Hubo grandes movilizaciones callejeras de pocos días, períodos de luchas de un curso, reivindicaciones concretas en barrios y huelgas en fábricas que duraron meses, y hubo trabajo estable de varios años en todos los frentes, organizando y peleando, gente que un tiempo militó en un partido y después en otro, individuos que lucharon durante varios años, pero esta militancia siempre fue reducida, fueron pequeños núcleos de personas en relación al conjunto de la población, y nunca pudieron derribar al franquismo, hasta después de la muerte del dictador.

Guste o no, la -por todos los conceptos- ascendente clase media española no se movilizó de forma masiva contra el franquismo, …/…. Pero si los estudios sociológicos que ya entonces comenzaban a prodigarse no engañan, entonces podría aventurarse una razón complementaria: las nuevas generaciones de españoles situaban el orden como un valor político del mismo rango, o superior, que la libertad; se era demócrata siempre que serlo no implicara un desorden generalizado. Ahora bien, una revolución es, por definición, el mayor desorden… Santos Juliá [2].


[2] Juliá, Santos: ‘Triunfo en su época. VVAA’. Alicia Alted y Paul Aubert, editores.  Ediciones Pléyades. 1995. Páginas 34,35.

domingo, 28 de mayo de 2017

Izquierda radical: Variaciones de la militancia entre 1965-1982

La militancia varía en cada etapa: 1965/1970/1975/1977/1979/1982

La actividad política de la militancia de extrema izquierda del 65 al 82 a pesar de su escaso número, fue muy importante, logrando contener y empujar constantemente al PCE y PSOE mas allá, hasta el punto de en bastantes ocasiones ‘torcer la rama al otro lado’, lo suficiente como para que la resultante de la Transición no fuera totalmente continuista, pero las fuerzas radicales quedaron lejos de los objetivos revolucionarios expresados en sus documentos, lo cual lleva a preguntarse ¿por qué? Una de las  respuestas debería ser: Porque éramos muy pocos. Éramos muy pocos en relación: al conjunto de los que se enfrentaban al franquismo por mejorar sus condiciones de vida, pero no por la revolución, éramos muy pocos en relación a los comunistas del PCE.  Y pocos en relación a los socialistas, en principio bastante dispersos en multitud de grupúsculos sin apenas presencia en las luchas obreras y vecinales, salvo algunos pequeños núcleos en el norte: Pero los diversos grupos y militantes socialistas fueron muy influyentes en sectores de la Administración, empresariado, pequeña burguesía, profesionales, comunicación…

Guy Hermet en su obra ‘Los comunistas en España’ cifra la militancia del PCE en 1968/69  entre 5.000 y 10.000 en el interior, en España, se basa en documentación interna, en informes de la CIA, y en Spain. The Gentle Anarchy, de Benjamín Welles, New York F.A. Praeger. 1965, p 206’. En el libro cita a Carrillo, el cual habla en un mitin de 35.000 militantes, contando el exterior; en la misma obra Hermet cifra la suma de PC-ml y PC (internacional), en 1.000/1.500, sumando la emigración. [1] Jorge de Esteban y Luis López en ‘Los partidos políticos en la España actual’ se inclinan por la cifra de 5.000 militantes para el PCE, antes de la muerte de Franco, citando como fuente a Paul Preston[2].

Nicolás Sartorius en ‘La memoria insumisa’ da cifras del PSOE, para el XII Congreso en 1972,  de 2.216 afiliados, y para el de Suresnes dos años después, en 1974,  de 2.584 afiliados.[3] Para el primer congreso celebrado por el PSOE en el interior en 1976, Jorge de Esteban y Luis López en el libro citado dan la cifra de 8.000 miembros.

La militancia fue más dura y reducida en los ‘60 que posteriormente y no encontramos las mismas dificultades en los años 1970 al 75, que después, en los que hubo mayor permisividad social y legal, en parte lograda por las luchas sociales y la transición a la democracia, ello explica la existencia de más de un centenar de siglas de partidos, grupos, coordinadoras, sindicatos, agrupaciones…. Detenciones, palizas, cárcel y despidos se produjeron con mayor dureza durante la vida del dictador, aunque después en la transición también estuvieran presentes, no es posible olvidar los 250 muertos, asesinados por grupos ultraderechistas y por represión policial, en manifestaciones y huelgas, calles y despachos, por hacer una pintada o repartir panfletos[4]

En los años 1975, 76, 77 aumentó la militancia, en 1977 se legalizan los sindicatos y se produce una explosión de afiliaciones, es un período de efervescencia movilizadora, coincide una gran crisis política, primeros pasos de reforma, final de etapa desarrollista, la crisis del petróleo, continuos topes salariales, crisis industrial… para quien estaba dentro todo parecía posible. Pero las luchas duraban días, a veces semanas, muy pocas, meses, la movilización de los mismos individuos era ocasional, los activistas pasaban de unos a otros momentos y lugares, considerar todas las personas movilizadas como militantes radicales organizados establemente resultaba exagerado.

Los resultados de las elecciones 1977 son un choque de sueños contra realidad. 535.000 fueron los votos sumados de la izquierda radical que se presentó a elecciones, -otros defendieron abstención-, el PCE obtuvo 1.709.890 votos.  Así fueron analizados los resultados por Octubre-Unión ML en la Revista ‘Manifiesto nº 31, julio de 1977’[5].

‘’El PSOE ha alcanzado el 28% de los votos y el 33% de escaños. En términos absolutos cinco millones largos de votos…

Varios factores han concurrido: El PSOE no es un partido desconocido para la pequeña burguesía y la clase obrera,  históricamente ha sido el partido de base obrera de mayor importancia hasta 1939. Aunque prácticamente desaparecido de la escena política hasta 1973 ha recogido una tradición y un recuerdo de su presencia política que sólo por la vía electoral se podía manifestar ya que no ha sido un partido de lucha.

Así prácticamente han coincidido los triunfos electorales del PSOE en 1977 con los obtenidos en las votaciones del Frente Popular de 1936,…
EI apoyo económico de la social democracia, fundamentalmente de la alemana ha sido decisivo para permitir desarrollar una campaña electoral amplia con presencia en todo el Estado y con las técnicas publicitarias que el marketing po1ítico exige a estos partidos electoralistas…

Existe un último aspecto que ha privilegiado al PSOE y es la influencia de la ideología burguesa en el seno de amplios sectores populares que están imbuidos de las ideas burguesas del socialismo moderado, del anticomunismo…’’

El PCE ha obtenido 1.700.000, en Madrid 245.000 
…/…
En Madrid los resultados electorales (de la  izquierda radical) han sido:

Candidatura de los Trabajadores de Madrid. (ORT)………. 14.781
Frente Democrático de Izquierdas. (PT). ……………………… 12.694
Candidatura Unidad Popular. (MC, MS, PCT)………………….. 5.078
Frente por la Unidad de los Trabajadores. (LCR, OIC, AC)… 3.001’’

El Equipo de La Vanguardia, cuantifica para el año 1977, en 4.000 los afiliados de LCR; 30.000 los del PCE y 20.000 los del PSUC; y 30.000 para el PSOE[6]. Tezanos cifra en 51.552 los militantes del PSOE para 1977[7].

En torno a las primeras elecciones celebradas en 1977, el PTE y ORT conjuntamente, podían sumar 15.000 militantes,  según Joaquín Aramburu del PTE; Andy Durgan, de MC, asigna 7.000 efectivos a MC; Wilhelmi da para LCR 3.500 militantes, 100 de ellos en Madrid y para OIC bastantes menos, asignará al MC 200 militantes mas 200 simpatizantes en Madrid, y 500 al PTE. Joel Sans en la obra citada, estima una cifra conjunta de entre 25/30.000 militantes la suma de PTE+ORT+MC+LCR+OIC[8].

Comienza el desencanto entre la militancia radical, que se agravará tras las elecciones de 1979 en las que el conjunto de izquierda radical que participó en las mismas obtuvo un número y proporción total de voto similar, 500.000 votos, mientras, el PCE logró 1.938.487 votos.

Siempre hubo trasvases de militantes de unos a otros partidos, aspecto que  podría influir en engordar las cifras al ser contados doblemente las mismas personas en dos partidos diferentes; momentos puntuales que aceleraron los procesos fueron: la disolución del FLP en 1969, situación que provocó la difusión de militantes a diversos partidos; y después de las elecciones de 1977, los trasvases de militancia entre grupos socialistas y el abandono de parte de la militancia de izquierda radical que reforzarán al PSOE.

Jorge Esteban en el libro ‘Los partidos políticos en la España actual’[9], cifra en pocos cientos los cuadros de: HASI, LAIA, ANV, ESB, conjunto que forman Herri Batasuna tras 1980; citando ‘La Calle’ para el PSUC da la cifra de 40.000 militantes en 1977 cayendo hasta 20.000 en 1980; unos 110.000 militantes para el PSOE en 1981. Y José Ramón Montero sitúa la máxima de militancia del PCE en 1981, con 160.000 militantes. Michael Buse da las siguientes cifras de militantes en 1982; PSOE 107.000; PCE 200.000; PTE+ORT 18.000; PCOE 9.000; ERC, EE 7.000 cada; LCR 6.000; HB, MC y UPG 5.000 cada formación; PST 1.000; PC ml 1.000[10].

En 1982 los sueños revolucionarios de muchos militantes radicales se desvanecen.  Por aquellos años se extendió el debate sobre ‘’la crisis del marxismo’’, uno de cuyos aspectos aquí se tradujo por el derrumbe de las concepciones revolucionarias clásicas, Stalin, Lenin, Mao…; la vía democrático burguesa fue imparable, chocan bruscamente los textos programáticos de las organizaciones revolucionarias con la práctica política de aquellos momentos, y se desploma la concepción del partido como núcleo de élite dirigente y representante del sujeto revolucionario, la clase obrera.

En aquellos momentos la clase obrera se diluyó apoyando a partidos centristas y socialdemócratas, y a los partidos derechistas; al tiempo florecieron otros sectores progresistas, contraculturales, que rompen la idea de militancia comunista, equivalente a un compromiso redentor y de entrega en entera disposición a la causa, cuya idea era común a muchas militancias de las organizaciones radicales de la época.


 Cuadro tomado de Wilhelmi Casanova Gonzalo, ‘Izquierda revolucionaria y movimientos sociales en la transición’. Madrid 1975-1982. Universidad Autónoma de Madrid. Facultad Filosofía y Letras.


Víctor Pérez Díaz,  ‘Orden social: clase obrera y conciencia de clase: política y economía’.
Papeles de Economía Española num 2. 1980




[1] Hermet, Guy, Los comunistas en España'. Ruedo Ibérico. 1972 en castellano.
[2]  Esteban, Jorge de y López Guerra, Luis. ‘Los partidos políticos en la España actual’. Editorial Planeta 1982.
[3]  Sartorius, Nicolás, y Alfaya, Javier, ‘La memoria insumisa. Sobre la dictadura de Franco’. Espasa 1999.
[4] Sobre represión y asesinatos en la transición pueden verse: Wilhelmi., Gonzalo, ‘Las otras víctimas de una transición nada pacífica’. Universidad Autónoma de Madrid; Sánchez- Cuenca, Ignacio, ‘La violencia terrorista en la transición española a la democracia’. Instituto Juan March y Universidad Complutense; Aguilar, Paloma, ‘Justicia, Política y Memoria. Los legados del franquismo en la transición española.’. Estudio/Working Paper 2001/163. Febrero2001;
López, V. Antonio, ‘Memoria de la transición española. Lecturas contra el olvido’. (Periodo 1976-1980); Garí, Domingo, ‘Tanatopolítica bajo el franquismo y la transición.’ Hispania Nova. Revista de Historia Contemporánea, separata nº 12; ‘Todas las víctimas del terrorismo’. Documentos para la historia- Documentos para la paz. Tomo VIII... (1975-2004)

[5] Revista ‘Manifiesto nº 31 de julio 1977, ‘Análisis político de las elecciones’. http://octubre-ucco.blogspot.com.es/p/1977-elecciones-generales.html
[6] González, Grases y Pujol, Villafané, ‘Las elecciones del cambio’. Paza y Janés. 1977.
[7] Tezanos, José Felix, ‘Estructura y dinámica de la afiliación socialista en España’. Revista de Estudios Políticos (Nueva Época). Núra. 23, Septiembre-Octubre 1981.
[8] Laiz Castro, Consuelo, ‘La izquierda radical en España durante la transición a la democracia’. Tesis. Universidad Complutense de Madrid. Y obras citadas de Sans Joel y Wilhelmi  Gonzalo
[9] Esteban, Jorge de, y López Guerra, Luis, ‘Los partidos políticos en la España actual’.. Editorial Planeta 1982.
[10] Buse, Michael, ‘La nueva democracia española’. Unión Editorial. 1984